sábado, 14 de enero de 2023
Martille, Gimenóloga, "Los caminos del Comunismo Libertario en España (1868-1937)" I [2022]
"Basta de fórmulas ambiguas, como la del 'derecho al trabajo', con la cual se engañó al pueblo en 1848 y con la que se trata de engañarlo aún hoy. [...] Cuando los trabajadores reclamaban en 1848 el 'derecho al trabajo', se organizaban en talleres nacionales o municipales. [...] Y cuando menos lo pensaban, les dijeron: '¡O se van a colonizar África, o los fusilamos!'. ¡Muy diferente sería el resultado si los trabajadores reivindicasen el 'derecho al bienestar'! Si proclamasen su derecho a apoderarse de toda la riqueza social. [...] Al afirmar su derecho al bienestar declararán, lo que es más importante, su derecho a decidir por ellos mismos en qué ha de consistir ese bienestar, lo que es preciso para asegurarlo y lo que, en lo sucesivo, deberá abandonarse como desprovisto de valor. [...] El 'derecho al trabajo' es el derecho a continuar siendo siempre un esclavo asalariado, un hombre de labor, gobernado y explotado por los burgueses del mañana. El derecho al bienestar es la revolución social; el derecho al trabajo es, a lo sumo, un presidio industrial. [...] Reconocer y proclamar que cada uno, cualquiera que haya sido su lugar en el pasado o su incapacidad, tiene ante todo el 'derecho a vivir', y que la sociedad debe repartir entre todos, sin excepción, los medios de existencia de que dispone."
("La conquista del pan", Piotr Kropotkin, 1892.)
miércoles, 4 de enero de 2023
deleite de burócrata menor
seguía otro día más en mi ventanilla en modo no-hay-citas-a-ver-cómo-me-lo-monto, señor le llamará un médico del San Pedro para activarle la medicación, señora ahora intento llamar a la médica a ver si puede atenderle, perdone pero no puedo citar con su médica hasta dentro de ocho días, me es imposibile citarle porque la especialidad no tiene agenda abierta, cuando, maldita la hora, viene el gran zalamero, sería tan amable de citarme con el médico para renovar el medicamento, entiéndame que sólo quiero conseguir cita, ¿no pueden llamarme para activarme otros parches más potentes?, mire a ver si hay un hueco al final del día; no puedo darle cita, qué ha hecho con la medicación, esos parches ya se los activó un doctor hace pocos días, no puede demandar recetas por capricho; esto es tercermundista, quiero poner una reclamación, voy a avisar a los medios: haga usted lo que tenga que hacer,
persistía tenaz en mi ventanilla en mor del día de paga, lamentando no haber hecho de joven caso a mi madre, 'haber estudiao' proclaman inistentes los diablos menores, 'ya estudié' respondo airado a querubines y trasgos, 'pero no te lo montaste bien' sentencia inapelable todo el coro de ángeles y demonios, cuando otra vez, de nuevo, qué paciencia Jesús, aparece el sacro enredador, apóstol de la Buena Nueva ungido de energía desbordante y dotado de invencible superpoder, es único oyente de Dios o de Sí Mismo, admirablemente incapacitado para comprender los entresijos oficinescos que regulan agendas y turnos, arduo reino del bucle: el jueves es muy tarde, ¿no hay cita para hoy?, ya le he dicho que no hay cita para hoy, ¿cómo que no hay cita para hoy?, está la agenda completa, ¿y no puedo subir a hablar con el médico?, no puede subir a hablar con el médico, pues voy a subir a hablar con el médico, pues ya le he dicho que no puede subir a habar con el médico, ¿y por qué no hay cita para hoy?, porque está la agenda completa, pues voy a subir a hablar con el médico, ya le he dicho que no puede subir sin cita a hablar con el médico,
miércoles, 21 de diciembre de 2022
algo de lo que más he escuchado de la música publicada en este año
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Sergei Loznitsa, "Sobre la historia natural de la destrucción" [2022]
Loznitsa, amo y señor del found footage, retorna con un estremecedor documental, inspirado en la obra homónima del escritor alemán W. G. Sebald, que recoge material de archivo filmado durante los masivos bombardeos aliados sobre la población civil alemana en la Segunda Guerra Mundial. Un asunto silenciado, relegado a las sombras del tabú histórico: 'un pueblo que había asesinado y maltratado a muerte en los campos a millones de seres humanos no podía pedir cuentas a las potencias vencedoras de la lógica político-militar que dictó la destrucción de las ciudades alemanas'. Una grandilocuente sinfonía de metralla, fuego y destrucción, con su imprescidible obertura: el magno esfuerzo colectivo de producción, de colosales dimensiones industriales, de maquinaria de guerra. El ruido ambiental se interrumpe en varios momentos significativos: el discurso del mariscal Bernard Law Montgomery animando zalamero el llamado 'frente interno' británico, los trabajadores de una fábrica de armamento; los fragmentos de "Los maestros cantores de Núremberg" de Richard Wagner, interpretados por la Orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Wilhelm Furtwängler, delante de la plantilla laboral de otra fábrica de armamento alemana; un discurso que el Primer Ministro británico Winston Churchill dirige a la población germana en que plácidamente la invita a dirigirse a las zonas rurales para escapar de los bombardeos y para que desde ahí 'pueda ver tranquilamente cómo arden sus casas'; otra alocución del célebre carnicero británico, 'The Butcher', Sir Arthur Harris, arquitecto del bombardeo indiscriminado, 'de área', 'Alemania será un experimento inicial muy interesante'; y un audio no menos amenazante de un alto oficial nazi, radiado mientras en las imágenes una Londres arrasada por las bombas nos avisa de la indistinción de las ciudades, 'sabemos que hay una sola respuesta eficaz al bombardeo británico-americano de terror: el contra-terror'. Esplendor found footage.
sábado, 10 de diciembre de 2022
Layla Martínez, "Carcoma" [2021]
"Se enfadó con él, pero aún más conmigo. En esta familia nos hemos escupido el odio unas a otras hasta que nos ha comida por dentro. Yo entonces todavía no sabía lo que ha dicho mi nieta, solo me daba rabia que hubiese sido tan idiota, que no me hubiese hecho caso con todas las veces que le había dicho que esa gente solo nos quiere para hacerle la cama o para deshacérsela, pero para nada más. A ella le revolvía la bilis que yo tuviese razón, que se hubiese cumplido lo que había dicho. Cada vez que nos gritábamos, la casa se estrechaba sobre nosotras. Las paredes se estremecían y las puertas de los armarios se abrían y cerraban de golpe. Los techos crujían como si estuviesen a punto de derrumbarse, como si el tejado fuese a desplomarse encima de nuestras cabezas de un momento a otro. Pero lo peor eran las sombras. Nos agarraban los tobillos para que nos cayésemos al suelo, nos tiraban de la ropa y se nos colgaban de los cabellos, nos lanzaban los platos y los vasos que había dentro de los armarios. Se desquiciaban con nuestras peleas, se trastornaban de oír los gritos y los juramentos y los ojalá te mueras y los ojalá no te hubiera parido desgraciada"
("Carcoma", Layla Martínez, 2021.)

