miércoles, 21 de diciembre de 2022
algo de lo que más he escuchado de la música publicada en este año
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Sergei Loznitsa, "Sobre la historia natural de la destrucción" [2022]
Loznitsa, amo y señor del found footage, retorna con un estremecedor documental, inspirado en la obra homónima del escritor alemán W. G. Sebald, que recoge material de archivo filmado durante los masivos bombardeos aliados sobre la población civil alemana en la Segunda Guerra Mundial. Un asunto silenciado, relegado a las sombras del tabú histórico: 'un pueblo que había asesinado y maltratado a muerte en los campos a millones de seres humanos no podía pedir cuentas a las potencias vencedoras de la lógica político-militar que dictó la destrucción de las ciudades alemanas'. Una grandilocuente sinfonía de metralla, fuego y destrucción, con su imprescidible obertura: el magno esfuerzo colectivo de producción, de colosales dimensiones industriales, de maquinaria de guerra. El ruido ambiental se interrumpe en varios momentos significativos: el discurso del mariscal Bernard Law Montgomery animando zalamero el llamado 'frente interno' británico, los trabajadores de una fábrica de armamento; los fragmentos de "Los maestros cantores de Núremberg" de Richard Wagner, interpretados por la Orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Wilhelm Furtwängler, delante de la plantilla laboral de otra fábrica de armamento alemana; un discurso que el Primer Ministro británico Winston Churchill dirige a la población germana en que plácidamente la invita a dirigirse a las zonas rurales para escapar de los bombardeos y para que desde ahí 'pueda ver tranquilamente cómo arden sus casas'; otra alocución del célebre carnicero británico, 'The Butcher', Sir Arthur Harris, arquitecto del bombardeo indiscriminado, 'de área', 'Alemania será un experimento inicial muy interesante'; y un audio no menos amenazante de un alto oficial nazi, radiado mientras en las imágenes una Londres arrasada por las bombas nos avisa de la indistinción de las ciudades, 'sabemos que hay una sola respuesta eficaz al bombardeo británico-americano de terror: el contra-terror'. Esplendor found footage.
sábado, 10 de diciembre de 2022
Layla Martínez, "Carcoma" [2021]
"Se enfadó con él, pero aún más conmigo. En esta familia nos hemos escupido el odio unas a otras hasta que nos ha comida por dentro. Yo entonces todavía no sabía lo que ha dicho mi nieta, solo me daba rabia que hubiese sido tan idiota, que no me hubiese hecho caso con todas las veces que le había dicho que esa gente solo nos quiere para hacerle la cama o para deshacérsela, pero para nada más. A ella le revolvía la bilis que yo tuviese razón, que se hubiese cumplido lo que había dicho. Cada vez que nos gritábamos, la casa se estrechaba sobre nosotras. Las paredes se estremecían y las puertas de los armarios se abrían y cerraban de golpe. Los techos crujían como si estuviesen a punto de derrumbarse, como si el tejado fuese a desplomarse encima de nuestras cabezas de un momento a otro. Pero lo peor eran las sombras. Nos agarraban los tobillos para que nos cayésemos al suelo, nos tiraban de la ropa y se nos colgaban de los cabellos, nos lanzaban los platos y los vasos que había dentro de los armarios. Se desquiciaban con nuestras peleas, se trastornaban de oír los gritos y los juramentos y los ojalá te mueras y los ojalá no te hubiera parido desgraciada"
("Carcoma", Layla Martínez, 2021.)
miércoles, 7 de diciembre de 2022
Carlos Taibo, "Ecofascismo" [2022]
Un perspectiva posible planteada en la suecesión de eventos contemporáneos: el ecofascismo, un darwinismo social militarizado que aspira a gestionar las condiciones que exige la continuidad de la especie en un planeta limitado. La gestión de la pandemia apuntó en una dirección ecofascista: terror general, combinación de protección y represión, neutralización impetuosa de la crítica. Un proyecto consecuente con el trayecto colectivo hacia el colapso, proceso o momento, catástrofe en curso o día de la ira, instigado por la ceguera desarrollista que intensifica el cambio climático y que agota incesante depredadora las materias primas energéticas. Sus previsibles secuelas empujarán el derribo de la sociedad industrial: cambios sustanciales e irreversibles en las necesidades básicas, reducción significativa de la población humana, general pérdida de complejidad, desaparición de instituciones previas, quiebra de las ideologías legitimadoras; crisis demográfica: extensión del hambre y escasez de agua, expansión de enfermedades, entorno invivible para los más vulnerables; reducción drástica de la oferta de energía: obsolescencia de la civilización del automóvil y caída brusca del comercio internacional; quiebra institucional: Estados, fuerzas armadas, grandes empresas; drástico parón del crecimiento económico: cierre masivo de empresas, extensión del desempleo, desintegración del Estado del bienestar, subida de precios de los productos básicos, irrelevancia del sistema financiero. Un proyecto furiosamente autoritario en perspectiva.
domingo, 4 de diciembre de 2022
Manuel Chiapuso, "Los anarquistas y la guerra en Euskadi. La comuna de San Sebastián" [1977]
"La revolución triunfante ¿se hundiría en la tenebrosidad de la opresión? Las fugas ideales, ¿se derrumbarían como castillo de naipes ante una realidad implacable? Ante nosotros se perfilaban hechos históricos que en ese instante adquirían relieve singular. Si no era dura con los enemigos, sus partidarios serían masacrados como durante las revoluciones de esclavos, esencialmente la de Espartaco, en carnicería generalizada, como durante la noche de San Bartolomé, matanza digna de mentalidades político-criminales, como durante la Comuna de París, ahogada en mar de sangre ante una Europa cómplice, como durante la Revolución rusa que transforma el régimen zarista en hecatombe de vidas humanas y en una desorganización sin igual que conduce más tarde a imponer una opresión mortífera, como durante la revolución de 1934 en Asturias y en Viena, aplastadas por bombardeos salvajes. El idealista, pues, se encontró mezclado con esta actividad destructora. En nombre de su ideal quisiera resistir a esta pasión primitiva, pero lentamente entró en el engranaje, ya no resistía y enmudecía. Su fuerza moral se agazapaba bajo la necesidad: estaba vencido. Era una víctima de la revolución. Finalmente, no tardaría en acomodarse con nueva conciencia que le permitiría contemplar fríamente la muerte del adversario. Imita a la planta que cambia de color según la hora. En espera de que las aguas vuelvan a su cauce, la institución del 'paseo' ejerce su barbarie y él impotente. El ojo por ojo y diente por diente se va imponiendo y comprueba que se vive muy lejos de la justicia excesivamente mirífica de su ideal."
("Los anarquistas y la guerra en Euskadi. La comuna de San Sebastián", Manuel Chiapuso, 1977.)