sábado, 31 de octubre de 2020

Luis E. Herrero, "El Entusiasmo" [2018]


Con un extraordinario archivo audiovisual, el documental rememora la fase ascendente de la reconstrucción de la CNT durante los años de la Transición, recogiendo algunos hitos de la euforia social del 'veranillo de la anarquía': la huelga de Roca, el mitin en la plaza de toros de San Sebastián de los Reyes, el mitin en la plaza de Montjuic, las Jornadas Libertarias Internacionales en el parque Güell, la huelga de las gasolineras de Barcelona o la manifestación contra los Pactos de la Moncloa en que aconteció el incendio de la sala Scala, que se señala como punto de inflexión hacia la fase descendente. Si fuera estricto, consideraría que, entre el desmedido peso histórico, el difuso y furioso choque de tendencias o los manejos turbios por el control de los comités, cabía preguntarse '¿es necesaria la reconstrucción de la CNT?'
'Fue el proletariado revolucionario español quien antaño creó la CNT y no al revés'.

"Si los aparatos de la organización no funcionan, si los principios están deformados, si no se sabe cómo alcanzar los fines propuestos, e incluso éstos también están mixtificados, si la capacidad de intervención sobre la realidad social es marginal, cabe preguntarse: ¿una organización en esas condiciones puede servir de vehículo para alcanzar su finalidad declarada, o, por el contrario, reduce el universo de sus objetivos a sí misma?
Una de las críticas que se hacen desde el campo libertario a las organizaciones leninistas es que su forma orgánica, jerárquica y autoritaria, conduce inexorablemente a una sociedad jerárquica y autoritaria. ¿Qué se podría decir de la organización actual de la CNT, donde sus aparatos no funcionan o se contradicen, donde el bulo, la difamación, la amenaza, los malsines y las virulentas luchas de tendencias son lo cotidiano y no la excepción? ¿A qué tipo de sociedad nos conduciría?

(Alberto Hernando, "Nuevas crisis/viejas causas: la reconstrucción de la CNT en Cataluña", 1979.)

lunes, 19 de octubre de 2020

Francesc Ríos y Mariona Roca, "Ruedo Ibérico. Radicalmente libre" [2006]


Éditions Ruedo Ibérico. Una gesta editorial fundamental, no sólo por su actividad en la edición de libros considerados ya clásicos (Hugh Thomas, Gerald Brenan, Juan García Oliver, Leon Trotsky, Gabriel Jackson, Max Aub), también por el papel de sus cuadernos de análisis, 'radicalmente libres, radicalmente rigurosos', que aglutinaban una suerte de Frente Popular cultural antifranquista (Jorge Semprún, Juan Goytisolo, Fernando Claudín, Santiago López Petit, Juan Andrade, Eduardo Galeano, Gabriel Celaya, Francisco Carrasquer, José Manuel Naredo). Instalados en suelo español, durante la transición y los primeros años del Régimen del '78, los cuadernos adoptaron el propósito de alimentar la expresión y las ideas del vigor libertario en trance.

"El parangón entre 'intelectuales independientes' y los miembros de la 'clase política' es posible en cuanto las motivaciones y las finalidades subjetivas de unos y otros son las mismas: acceder a la categoría de actores en la sociedad del espectáculo, afirmar su individualidad en el éxito socialmente reconocido y retribuido.
El 'intelectual independiente' puede aceptar las normas del juego impuestas por el sistema que pretende combatir, poniendo una nota de color que realce los grises espectáculos ofrecidos por las burocracias empresariales, académicas, políticas, o estatales, sazonando con ideas 'avanzadas' y críticas destructivas la angustia y la frustración sentida por los espectadores sin por ello poner en peligro el 'statu quo' que alimentan estas burocracias, al igual que en otra época bufones y trovadores amenizaban el aburrimiento de los cortesanos, escandalizándoles a veces con la audacia estéril de sus piruetas. La crítica debe tender a destruir lo que se critica y no a quedar en censura estética de lo que se deja en pie."

(Introducción del número 61/62 de "Cuadernos de Ruedo Ibérico. Poder Político y Constitución", enero-abril de 1979.)

sábado, 17 de octubre de 2020

Éric Vuillard, "La guerra de los pobres" [2020]


En el último libro de Éric Vuillard, "La guerra de los pobres", se asoman, fieros y orgullosos a pesar de las derrotas, viejos célebres herejes, héroes de las legiones menesterosas en armas: el teólogo John Wyclif, los líderes de los campesinos ingleses John Ball y Wat Tyler, Jack Cade aka Juan Pide-Todo y sus aliados de Sussex John y William Merfold, el mártir praguense Jan Hus, y con luz más intensa, 'armado con la espada de Gedeón', el contrapríncipe de la guerra de los campesinos alemanes: Thomas Müntzer.

"Sobre el final de Thomas Müntzer existe una leyenda que habla de cobardía y sus numerosas variantes. Según eso, Müntzer huyó y se ocultó y dieron con él y lo entregaron al conde de Mansfeld y fue encerrado en un calabozo y torturado y renegó e imploró el perdón de los príncipes y dictó una carta de contrición a los habitantes de Mühlhausen. No me creo nada. En esas leyendas infames, la cerviz de los renegados sólo se doblega en el momento en que se les retira la palabra. Esas leyendas sólo pretenden que resuene en nosotros la voz que nos atormenta, la voz del orden, a la que en el fondo nos hallamos tan ligados que cedemos a sus misterios y le entregamos nuestras vidas."

(Éric Vuillard, "La guerra de los pobres", 2020.)

jueves, 15 de octubre de 2020

César Rendueles, "Contra la igualdad de oportunidades. Un panfleto igualitarista" [2020]


Que César Rendueles trate con lúcida sencillez un montón de asuntos a menudo polémicos para el difuso ámbito izquierdista, como la familia, el amor romántico, la renta básica y el trabajo obligatorio, la institucionalidad, la organización, la burocracia y la planificación centralizada, la cartelización de los partidos, la clase media como sujeto político privilegiado, la violencia, la seguridad ciudadana, el elitismo cultural, el deporte, la ideología formativa o el saqueo ecológico, le hace digno de ser leído. "Contra la igualdad de oportunidades. Un panfleto igualitarista" supone un atinado azote a nuestro medioambiente meritocrático.

"Todo el mundo debería disponer de las mismas oportunidades de convertirse en un gilipollas obsesionado por mandar, tener mucho dinero y disfrutar de lujos decadentes. Algún día, nos dicen, estará democráticamente distribuida la posibilidad remota de tener una cuenta en Suiza, dar órdenes a subordinados e ir vestidos con ropa ridícula mientras conducimos un monumento alemán a la estupidez y hablamos por artilugios sobreequipados del tamaño de un zapatófono."

(César Rendueles, "Contra la igualdad de oportunidades. Un panfleto igualitarista", 2020.)

lunes, 12 de octubre de 2020

Abbas Fahdel, "Homeland: Iraq Año Cero" [2015]


"Es curioso, pero la imagen lo condiciona todo. Si preguntas a un europeo por la guerra de mi país, lo primero que se le viene a la cabeza es un retrato del dictador. Nadie piensa en los que murieron. Quizá es una forma de defensa. Si no los conoces, si no te preocupan de nada, puedes pensar en su muerte sin que te cause ningún daño. Mi única intención es combatir eso. Somos 25 millones de iraquíes. No puede ser que nos olvidemos de todos".

Prevenido por la entonces posible invasión estadounidense de Iraq, Abbas Fahdel, un cineasta iraquí afincado en Francia, viaja a Bagdad con su precaria cámara de vídeo, en febrero del 2002, a filmar durante diecisiete meses la convivencia cotidiana con su familia bagdadí clasemediana. Con el material grabado elaborará este magno documental, una valiosísima visión de los sufrimientos padecidos por los invadidos, dividido en dos capítulos. En el primer episodio, "Antes de la caída", la cámara será testigo del discurrir de la vida familiar en las semanas previas al estallido de la guerra, regida por el desarrollo de los preparativos que buscan amainar sus penosas consecuencias. En el segundo episodio, "Después de la batalla", amplía el foco hacia los diferentes barrios de Bagdad para mostrar las consecuencias desastrosas de la conquista: la arbitrariedad de las acciones militares estadounidenses, la destrucción de viviendas, edificios institucionales e infraestructuras, el colapso de los servicios urbanos básicos, la agudización de la miseria de la población, el dominio de la ciudad por bandas criminales de secuestradores y saqueadores, la multiplicación de los asesinatos. Como la apertura de la caja de los truenos en el Medio Oriente.