domingo, 26 de marzo de 2023

Yemi Bamiro, "Fight the Power: how Hip Hop change the World" [2023]


El documental, de cuatro episodios, ofrece lo que puedes esperar de una historia del Hip Hop comandada por Chuck D: una apertura de foco a las cuestiones sociales que rodearon su surgimiento y su desarrollo. El ascendiente de la conciencia negra en los años sesenta y setenta, "Fight the power" de The Isley Brothers, los inicios del Hip Hop en un violento Bronx que literalmente ardía, "The message" de Grandmaster Flash & The Fourious Five, la epidemia de crack en la era Reagan y los desastrosos resultados de la guerra contra las drogas, "Night of the living baseheads" de Public Enemy, la brutalidad policial, "Fuck the police" de NWA, el asesinato impune de Rodney King, la rabia ciega de los disturbios en Los Ángeles, "The Chronic" de Dr Dre, la supuesta glorificación de la vida gangster, la misoginia, "Ladies first" de Queen Latifah, la calamitosa lucha contra el crimen en la era Clinton, la cultura presidiaria, "It ain't easy" de Tupac Shakur, el 11 de Septiembre, la guerra de Afganistán e Iraq, el Katrina, la esperanza puesta en Obama, "Where is the love?" de The Black Eyed Peas, la persistencia de los crímenes policiales, Donald Trump, Charlottesville, Black Lives Matter, "We're gonna be all right" de Kendrick Lamar. Un extraordinario itinerario musical.

miércoles, 22 de marzo de 2023

Anari, "Demoliciones controladas" [2023]


Ha llovido mucho desde aquella hipnótica "Denbora", la primera canción que escuché de Anari, allá por el año 2000, en el "Independentzia 10 Urtez" de Esan Ozenki Records. Ya son muchos años escuchándola. Casi toda la vida. Desde el "Habiak", sin olvidar su disco homónimo, que lo adquirí presuroso tras quedar prendado de su tensa melancolía, hasta "Epilogo bat", el último largo que ha publicado. Habitualmente se me hace complejo explicar qué tipo de placer me atraviesa al conectar con una magia lírica similar, expresar, extensivamente, qué clase de consuelo recibo cuando acompaño un parejo viaje interior y me reconozco en algún ensueño íntimo, así que, generalmente, ventilo el asunto de manera pedestre diciendo que encuentro reconfortante enterarme de la existencia planetaria de gente afín: gente capaz de crear con la niebla belleza, con la angustia, alivio, peña capaz de iluminar, aunque sea tenuemente, la oscuridad. Inmensa ha sido la alegría al enterarme de que la insigne allende los siete mares Pepitas de Calabaza ha publicado "Demoliciones controladas", el libro en el que la propia Anari, en tensa labor de demolición y rescate, ha volcado a riguroso castellano sus letras: cerrado Musikazblai, no siempre fue fácil encontrar traducción. Bernardo Atxaga en el prólogo sintetiza con "Aingura hegodunak" la ruta lírica de Anari, un ancla con alas, el título del primer corte del álbum "Zebra", el que más vueltas ha dado en mis equipos reproductores. Todavía es mi favorito, todavía somos "Náufragos".

"Nuestros abrazos, nidos de angustia,
no protegen, ni aman;
solo ahogan.

Somos náufragos porque somos agua,
en la charca de la rutina
-sentir dolor no te da la razón-.
Nos salvamos
ahogando a quienes tenemos al lado."

viernes, 17 de marzo de 2023

fuero de Logroño

siendo un lector medio tirando a alto no doy a vasto con todas las lecturas pendientes, y también tendré que darle acelerón a las asignaturas de la uned y alcanzar por fin este año un nivel resultón en lengua no indoeuropea: por suerte llevo un par de meses en que he podido volver a permitirme largos ratos de biblioteca, honor y gloria, aun persistiendo la impresión de que no avanzo o avanzo muy lento, de que los rangos de interés son demasiado amplios y ya se sabe, el que mucho abarca poco aprieta: todas las lagunas no serán colmadas; básicamente así transcurre la rutinaria vida provinciana, poco prestigiosa, estable a trompicones, ortopédica, con un atractivo aliciente en la posibilidad periódica de ir caminando a la biblioteca para echar unas horas, cuando el eventual fragor de la supervivencia ampliada se rebaja a provisional supervivencia básica, con libros, y alguna curda por ahí los findes libres, pocos escarceos, full albums en youtube, pocas escapadas, ratos de Filmin, algún concierto, que para eso también se labura,

jueves, 23 de febrero de 2023

Dani de la Torre, "La sombra de la ley" [2018]


Cuando ocasionalmente gruñíamos por el parco trato dado a la Barcelona de los años del pistolerismo por la industria cinematográfica, solitaria me viene la adaptación de "La verdad sobre el caso Savolta" de Antonio Drove, no alcanzábamos a imaginar que un acercamiento tan mendaz como el ofrecido por "La sombra de la ley" de Dani de la Torre pudiera estar en proyecto. Es un desbarre que no se merece ninguno de los agentes implicados en la guerra social de la rosa de fuego durante aquellos años. Ni los obreros de La Canadiense, ni Salvador Segi, ni los 'grupistas', ni tampoco el infecto Barón de Koëning, ni siquiera el cabronazo mayor, el sanguinario Martínez Anido. Es un delirio absurdo sin atisbo de consistencia, sin ápice de rigor, asombrosamente torticera, que tiene la desfachatez de acabar con el señalamiento de la fecha obejtiva de instauración de la dictadura de Primo de Rivera, como si la fábula contada fuera la operación urdida que empujó el pronunciamiento militar. Creo que odio los planos secuencia circulares. Me voy con las cabilas de Abd el-Krim.

miércoles, 22 de febrero de 2023

Dalibor Matanić, "El último artefacto socialista" [2021]


Desconcertadamente entrañable. Un viaje a un pueblo desangelado de los Balcanes, Nuštin, al que Oleg, un negociante taimado y extrovertido, hábil vendedor de ilusiones, arriba, junto al taciturno y retraído Nikola, para poner en marcha la otrora joya motor económico del pueblo: la fábrica de turbinas. Resulta entrañable porque, durante su transcurso, asistimos al rearme de una añorada dignidad obrera: el restablecimiento de un vigorizante entusiasmo colectivo que rememora el control obrero en las industrias yugoslavas; y resulta desconcertante porque ausente ese ánimo productivo, única chispa de proyecto común, sólo quedan las cicatrices supurantes de una cruenta guerra, la melancolía alcohólica y el aislamiento glacial. Sin ni siquiera sonar black metal. ¡Larga vida a los Janda del mundo!