miércoles, 13 de enero de 2021
Jafar Panahi, "Taxi Teherán" [2015]
A Teherán, capital de una de las naciones del eje del mal. A transitarlo en taxi, teniendo como conductor a Jafar Panahi, un director vetado en su patria al que han prohibido abandonar el país; a Teherán a escuchar las historias de los pasajeros que el entrañable Jafar va recogiendo en el trayecto. 'Realismo Sórdido': los robos, la opresión de la mujer, la crueldad de la sharia, la estúpida censura, el adoctrinamiento escolar, o los contrabandistas de mercancías culturales realizadas en occidente.
domingo, 10 de enero de 2021
Las Chicos de Gràcia, "Besos al Besós. Crónica de una lucha anunciada" [1990]
Sant Adriá del Besós, migrantes del sur, antiguos barraquistas del Somorrostro y Montjüic. Cobasa, barrio obrero, memoria de la épica proletaria, la vida también bulle en los grises polígonos de vivienda de la periferia programados para dormir y follar. En las postimetrías de las Olimpiadas del '92 los diseñadores urbanos planifican la reordenación metropolitana del margen derecho del Besós, que contempla el desmantelamiento del barrio de La Mina, área quinqui, contenedor de vicio y delincuencia, depósito de desechos, estorbo a erradicar. Revalorización del territorio, intervencionismo urbano, los promotores inmobiliarios babean pensando en los réditos que ofrecerá el acondicionamiento del puerto recreativo, o en el nauseabundo paseo que dará la gente guapa por otro centro comercial. ¿En dónde realojar a los bárbaros residentes de La Mina?. Kinkis contra Chonis, excluidos contra explotados, clases peligrosas contra clases labioriosas, el barrio lumpen marginal contra el cinturón rojo suburbial, La Mina contra Cobasa, 'si eres un explotado alégrate, porque lo que acecha es la exclusión social', y 'vosotros, que os oponéis a este lustroso plan de reestructuración urbana, no queréis convivir con drogatas y gitanos, sois unos racistas'. Y maldita sea la clase media, y la mediocridad del espectáculo que la consume. Y hace unos octubres hacían veinticinco años de aquella Intifada del Besós, sublime explosión de rabia urbana, 'viviendas no, equipamientos sí', cuando la policía tomaba el solar de La Palmera, los habitantes atacaban pertrechados de las clásicas armas de los revoltosos callejeros para desalojar al imponente intruso, y las vecinas arrojaban los electrodomésticos por las ventanas, el ominoso actuar policial intensificaba su riesgo. '¿Quién fue aquel chaval de vanguardia que portaba como escudo un contenedor?', '¿estabas aquella mañana en que se cortó la autopista y los gossos atacaron con todo su arsenal?', '¿quién arrojaría aquel frigorífico que estaba estampado en el suelo?', '¿se os ocurre genialidad mayor que deshaceros de vuestros televisores lanzándolos por la ventana defendiendo el territorio de una extraña presencial policial?'. Una Vieja Conclusión: MANTÉN EL PESIMISMO ACTIVO
sábado, 9 de enero de 2021
Falconetti Peña, "El Forat (el agujero)" [2004]
Higienización de Ciutat Vella. ¿Quién arrancó El Abeto? Era el símbolo de la resistencia vecinal del barrio de la Ribera contra el proceso de transformación urbana del casco antiguo de Barcelona, allí en el Forat de la Vergonya, la plaza Mayor del barrio. Lo añoro cuando paseo por allí, ahora que un parque acorde a las prescripciones de lo que es un espacio público de calidad ocupa el lugar, ¿no será la premisa mayor de este tipo de espacios la voluntad de ahuyentar a aquellos para los que están planificados? Al menos no es un horrendo párking destinado al estacionamiento de los vehículos de los mirones urbanicidas. En los aledaños, desechables comercios para ricos, lofts para lameculos exitosos, apartamentos para turistas degenerados, y en los bares, incluso en aquellos que no son de inhóspito diseño, aplicados estudiantes charlan de las penosas exigencias que les impone un profesorado demente. Y es otra muestra del todopoderoso dominio de la mediocridad de la clase media, un fantasma impera Europa, tan conocida y detestada, ¿en qué familia tipo creen que fui criado?, en otra de aquellas que lega la atracción por una moderación canalla, que transfiere el aprecio a unas vacuas celebraciones multiculturales, que aviva la curiosidad por una inocua venerabilidad histórica. Y si sigo caminando la ciudad, es también por recoger pedazos de historias de vidas irredentas, por buscar rastros de pasiones silenciadas, por captar la energía histórica esbozada en los sucesos desobedientes pasados, por fantasear con cómo pudo ser la extensión de esa lucha perdida, que como mancha de aceite, como alzamiento de lo viviente en el juego de la historia, se convirtiera en el movimiento que disuelve toda separación. Que los anales de la ucronía queden al menos como entretenida compensación.
miércoles, 6 de enero de 2021
Ellen Fiske y Ellinor Hallin, "Pájaros sin alas" [2018]
Motherwell es una localidad cercana a Glasgow conocida como 'Steelopolis', antaño capital de la producción del acero en Escocia. Hoy, tras la desindustrialización auspiciada por el thatcherismo, la población habita los polígonos de vivienda social y sobrevive de las prestaciones estatales mientras mayormente ocupa su tiempo consumiendo drogas, peleándose entre pandillas o cometiendo delitos menores. Carnaza 'chav', una invisible losa tiraniza la posibilidad de disfrutar otra vida, como si aun teniendo la supervivencia garantizada no fuera posible regocijarse en la pereza sin culpa.
"La demonización de la clase trabajadora es el conquistador que se burla del conquistado. Durante los últimos treinta años, se ha dejado a los trabajadores sin poder en el lugar de trabajo, en los medios de comunicación, en la clase política y en la sociedad en su conjunto. Las élites dirigentes en otro tiempo temblaban ante el ruido de botas de clase trabajadora marchando hacie Downing Street y una masa resuelta con banderas rojas y ejemplares sobados de "El manifiesto comunista". Allá por los años setenta, los derechistas solían quejarse de que los sindicatos eran el verdadero poder del país. Por surrealista que parezca ahora, era la 'fuerza' de la clase trabajadora lo que se despreciaba y ridiculizaba. Pero hoy, con su poder hecho añicos, se puede insultar impunemente a la clase trabajadora llamándoles borrachos, haraganes y chandaleros que sienten debilidad por Enoch Powell. Flojos, responsables y brutos, quizá, pero desde luego no peligrosos."
(Owen Jones, "Chavs. La demonización de la clase obrera", 2011.)
viernes, 1 de enero de 2021
Jan Svankmajer, "Lunacy" [2005]
Nuestro gran manicomio ¿cómo compagina la libertad nihilista mercantil con la dirección cohesionada de la sociedad? ¿Cómo armoniza el hedonismo de masas y la disciplina restrictiva del deber? ¿Cómo consigue encorsetar la satisfacción individual en la organización comunitaria? ¿Qué seducciones despliega y qué atracciones condena, qué deseos colma y qué desviaciones castiga, qué habilidades recompensa y qué conductas persigue, que pensamientos elogia y qué ideas deplora? ¿Y cómo readapta las disfunciones, cómo reconduce las interrupciones, cómo normaliza las rarezas, cómo solventa sus problemas?
"La película propone, en esencia, un debate ideológico sobre la gestión de un manicomio. En principio, hay dos maneras de hacerlo – ambas son igualmente extremas. Una alienta la libertad absoluta; la otra, el método obsoleto de vigilar y castigar. Pero hay un tercer método que combina y resume los peores aspectos de los dos primeros. Es el manicomio en el que todos vivimos hoy”.
En una entrevista incluida del volumen recopilatorio editado por Pepitas de Calabaza, "Para ver, cierra los ojos", intrigado el entrevistador por las alusiones de la película a la Revolución Francesa, le pregunta si las referencias son un 'comentario pesimista sobre las perspectivas de la revolución', contestando Svankmajer,
"Sí. Creo que la revolución no soluciona los problemas de la civilización. No obstante, eso no significa que uno no deba rebelarse o impulsar una revolución. Creo que los periodos más felices de la humanidad los encontramos en los periodos en los que la represión vigente comienza a perder sus poderes como consecuencia de la presión revolucionaria y la nueva represión, que se llevará a cabo con el poder -sea como resultado de una victoria de la revolución o de la contrarrevolución- no ha empezado su tarea. Semejante 'caos anarquista' es un agujero negro de libertad. Esto fue por ejemplo, la segunda mitad de los años sesenta en Checoslovaquia."
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