sábado, 15 de enero de 2022

Erich Fromm, "El miedo a la libertad" II [1941]


Micky Mouse

"El grado que el hombre común norteamericano se siente invadido por este sentimiento de miedo y de insignificancia, parece expresarse de una manera eficaz en el fenómeno de la popularidad del 'Ratón Mickey'. En estos filmes el tema único -y sus infinitas variaciones- es siempre este: algo pequeño es perseguido y puesto en peligro por algo que posee una fuerza abrumadora, que amenaza matarlo o devorarlo; la cosa pequeña se escapa y, más tarde, logra salvarse y aun castigar al enemigo. La gente no se hallaría tan dispuesta a asistir continamente a las muchas variaciones de este único tema si no se tratara de algo que toca muy de cerca su vida emocional. Aparentemente la pequeña cosa amenazada por un enemigo hostil y poderoso representa al espectador mismo: tal se siente él, siendo esa la situación con la cual puede identificarse. Pero, como es natural, a menos que no hubiera un final feliz, no se mantendría una atracción tan permanente como la que ejerce el espectáculo. De este modo el espectador revive su propio miedo y el sentimiento de su pequeñez, experimentando al final la consoladora emoción de verse salvado y aun de conquistar a su fuerte enemigo. Con todo -y aquí reside el lado significativo y a la vez triste de este 'happy end'- su salvación depende en gran parte de su habilidad para la fuga y de los accidentes imprevistos que impiden al mostruo alcanzarlo."

("El miedo a la libertad", Erich Fromm, 1941.)

viernes, 14 de enero de 2022

Erich Fromm, "El miedo a la libertad" [1947]

la expulsión del paraíso

"Una imagen particularmente significativa de la relación fundamental entre el hombre y la libertad la ofrece el mito bíblico de la expulsión del hombre del Paraíso. El mito identifica el comienzo de la historia humana con un acto de elección, pero acentúa singularmente el carácter pecaminoso de ese primer acto libre y el sufrimiento que éste origina. Hombre y mujer viven en el Jardín edénico en completa armonía entre sí y la naturaleza. Hay paz y no existe la necesidad de trabajar; no hay libertad, ni tampoco pensamiento. Le está prohibido al hombre comer del árbol del conocimiento del bien y del mal: pero obra contra la orden divina, rompe y supera el estado de armonía con la naturaleza de la que forma parte sin trascenderla. Desde el punto de vista de la Iglesia, que representa a la autoridad, este hecho constituye fundamentalmente un pecado. Pero desde el punto de vista del hombre se trata del comienzo de la libertad humana. Obrar contra las órdenes de Dios significa liberarse de la coerción, emerger de la vida prehumana para elevarse hacia el nivel humano. Obrar contra el mandamiento de la autoridad, cometer un pecado, es, en su aspecto humano positivo, el primer acto de libertad, es decir, el primer acto 'humano'. Según el mito, el pecado, en su aspecto formal, está presentado por un acto contrario al mandamiento divino, y en su aspecto material por haber comido del árbol del conocimiento. El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón. El mito se refiere a otras consecuencias del primer acto de libertad. Se rompe la armonía entre el hombre y la naturaleza. Dios proclama la guerra entre el hombre y la mujer, entre la naturaleza y el hombre. Este se ha separado de la naturaleza, ha dado el primer paso hacia su humanización al trasformarse en 'individuo'. Ha realizado el primer acto de libertad. El mito subraya el sufrimiento que de ello resulta. Al trascender la naturaleza, al enajenarse de ella y de otro ser humano, el hombre se halla desnudo y avergonzado. Está sólo y libre y, sin embargo, medroso e impotente. La libertad recién conquistada aparece como una maldición; se ha libertado 'de' los dulces lazos del Paraíso, pero no es libre 'para' gobernarse a sí mismo, para realizar su individualidad."

("El miedo a la libertad", Erich Fromm, 1947.)

sábado, 8 de enero de 2022

Ramona S. Diaz, "A thousand cuts" [2020]


En septiembre del 2021 el Tribunal Penal Internacional dio luz verde para investigar los asesinatos sumarios patrocinados por la cruenta guerra contra los adictos pobres auspiciada por el gobierno filipino comandado por el infame Rodrigo Duterte. La cifra que manejan las organizaciones de derechos humanos oscila en torno a los 30.000 ejecutados. Los únicos crímenes respetables merecedores de impune comprensión son aquellos que se cometen bajo el paraguas de la propaganda de Estado. En octubre de ese año la periodista María Ressa fue anunciada como ganadora del desprestigiado Premio Nobel de la Paz: el medio que dirige, Rappler, hostigado por el entorno afín al Presidente, ha puesto nombre y apellidos a muchos de aquellos que fueron muertos por las balas policiales o parapoliciales.

domingo, 2 de enero de 2022

Joshua Oppenheimer, "La mirada del silencio" [2014]


Fue al final de la estación seca indonesa de 1965 que algunos oficiales del Ejército de Tierra impulsaron el Movimiento 30 de Septiembre con la pretensión de proteger al presidente Sukarno, abortando anticipadamente un presunto golpe de Estado contrarrevolucionario planificado por el Consejo de Generales: arrestaron a seis de los oficiales de mayor rango de las Fuerzas Armadas y, por motivos que todavía permanecen poco claros, fueron prematuramente ejecutados. El 1 de octubre, tras doce horas de confusión en Yakarta, el general Suharto se hizo con el mando del Ejército indoneso y con el control directo del país.
Fue el punto de partida del despliegue del proyecto de aniquilación del PKI, el Partido Comunista Indonesio. Los militares divulgaron que el PKI era el cerebro de un golpe de Estado comunista fallido que diseñó el asesinato de los generales mediante un ritual depravado y demoníaco: integrantes del Gerwani, el Movimiento de las Mujeres asociado al PKI, bailarían desnudas mientras torturaban a los oficiales cortándoles los genitales y sacándoles los ojos antes de preoceder a su definitiva ejecución.
El relato de un complot comunista diabólico para mutilar el país purgando, en mitad de la noche, a buenos militares temerosos de Dios, pasó a ser, durante la dictadura de Suharto, una suerte de religión nacional: el ataque nocturno por sorpresa en la tranquilidad del hogar, la tortura lenta con armas blancas, el asalto literal de los órganos reproductivos por parte de mujeres comunistas demoníacas y de sexualidad depravada. Una oración de Estado que amparó el exterminio político masivo.

sábado, 1 de enero de 2022

Helena Lumbreras y Mariano Lisa, "El campo para el hombre" [1973]


Un bravo intento de ensayo general de la situación agrícola en España que por motivos financieros se limitó a las dos zonas campesinas más castigadas por el régimen de propiedad dominante: el minifundio gallego y el latifundio andaluz. Algunas voces de esas tierras exponen las complejidades de sus vidas como trabajadores del campo esbozando las causas del éxodo rural.