lunes, 31 de agosto de 2020
Marco Bellocchio, "Buenos días, noche" [2003]
La película recrea la historia del secuestro y posterior asesinato del cinco veces presidente del Gobierno italiano, Aldo Moro, a la sazón presidente de la Democracia Cristiana e impulsor del un gobierno de coalición con el Partido Comunista de Italia.
"Desde piazza Fontana hasta el secuestro de Aldo Moro, sólo han cambiado los objetivos contingentes que el terrorismo defensivo ha alcanzado, pero lo que en la defensiva, no puede cambiar nunca, es la meta. Y la meta desde el 12 de diciembre de 1969 al 16 de marzo de 1978 y todavía hoy, sigue siendo la misma, es decir, hacer creer a toda la población, desde entonces intolerante o en lucha contra el Estado, que tiene al menos un enemigo en común con él, enemigo contra el que el Estado la protege, a condición de no ser cuestionado por nadie. La población que es generalmente hostil al terrorismo, y no sin razón, debe pues reconocer que, al menos en esto necesita al estado, en el que en consecuencia debe delegar los más amplios poderes, con el fin de que pueda afrontar con energía la ardua tarea que constituye la defensa común contra un enemigo oscuro, misterioso, pérfido, despiadado y, en una palabra, quimérico. Frente a un terrorismo presentado siempre como el mal absoluto, el mal en sí y para sí, todos los males, mucho más reales, pasan a segundo plano, y sobre todo deben ser olvidados: ya que la lucha contra el terrorismo coincide con el interés común, es ya el bien general, y el estado que la lleva generosamente es el bien en sí y para sí. Sin la maldad del diablo, la infinita bondad de Dios no podría aparecer y ser apreciada como se debe."
(Gianfranco Sanguinetti, "Sobre el terrorismo y el Estado. La teoría y la práctica del terrorismo divulgadas por primera vez", Milán, abril de 1979.)
domingo, 30 de agosto de 2020
Herbert J. Biberman, "La sal de la tierra" [1953]
Esta joya audiovisual recrea las vicisitudes de la huelga que los mineros de zinc mantuvieron de junio de 1951 a enero de 1952 en Nuevo México. Los mineros luchan contra las discriminaciones por procedencia y reclaman seguridad en el trabajo. Sus mujeres rompen la condición de amas de casa y se enfrentan dignamente a los escrúpulos de sus maridos y a las fuerzas del orden. Un drama semidocumental en el que intervienen personajes reales y que tuvo que afrontar innumerables problemas durante y después del rodaje: una buena parte de sus intervinientes engrosaban entonces la 'lista negra' del Comité de Actividades Antiamericanas del senador McCarthy.
viernes, 28 de agosto de 2020
Sergio Oksman, "Goodbye, América" [2007]
Preciosa biografía de Al Lewis, el actor que protagonizó el mítico Abuelo Munster. Lewis relata alguna de sus vivencias: la histeria anticomunista del macartismo, la irreductibilidad del legendario Paul Robenson, la guerra de Vietnam y las protestas, el compromiso con los presos... Como sabia y experimentada le dijo su madre: 'no hay mejor almohada para dormir que la que está llena de buenos recuerdos'.
miércoles, 26 de agosto de 2020
Calderón de la Barca, "El alcalde de Zalamea" [hacia 1636]
Un drama de honor no conyugal. Rape and revenge aurisecular. Un hecho infelizmente usual: el rapto y la violación de una muchacha campesina por un capitán del ejército. El padre de la forzada Isabel, Pedro Crespo, un villano que ostenta un altivo sentido del honor, nombrado alcalde de Zalamea, prenderá al infame militar, Álvaro de Ataide, lo someterá a un proceso judicial y lo ajusticiará. 'El garrote más bien dado'. ¿Qué problema más vidrioso plantea el drama? El desencuentro entre jursidicciones, el permanente conflicto, vivo hoy, entre tribunales especiales. ¿O entre justicia y legalidad? ¿Puede un juez ser parte interesada en una querella? ¿Debería haber sido el reo degollado como caballero o ejecutado con el indigno garrote vil? ? La sentencia dictaminada por Pedro Crespo, justa por las disposiciones legales vigentes, será sancionada favorablemente por el mismísimo rey, Felipe II, una aparición 'deus ex machina' que recompensará a Pedro Crespo nombrándole alcalde a perpetuidad de la villa. ¿Qué tienen que hacer los distingos procedimentales de la justicia frente al dolor de las víctimas y la necesidad social de vindicación para protegerlas de nuevos atropellos?
"ISABEL.
Nunca amanezca a mis ojos
la luz hermosa del día,
porque a su sombra no tenga
vergüenza yo de mí misma.
¡Oh, tú, de tantas estrellas
primavera fugitiva,
no des lugar a la aurora,
que tu azul campaña pisa,
para que con risa y llanto
borre tu apacible vista,
o ya que ha de ser, que sea
con llanto, mas no con risa!
¡Deténte, oh mayor planeta,
más tiempo en la espuma fría
del mar! Deja que una vez
dilate la noche fría
su trémulo imperio; deja
que de tu deidad se diga,
atenta a mis ruegos, que es
voluntaria y no precisa.
¿Para qué quieres salir
a ver en la historia mía
la más enorme maldad,
la más fiera tiranía,
que en vergüenza de los hombres
quiere el cielo que se escriba?
Mas, ¡ay de mí!, que parece
que es fiera tu tiranía;
pues desde que te rogué
que te detuvieses, miran
mis ojos tu faz hermosa
descollarse por encima
de los montes. ¡Ay de mí,
que acosada y perseguida
de tantas penas, de tantas
ansias, de tantas impías
fortunas, contra mi honor
se han conjurado tus iras!
¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir?
Si a mi casa determinan
volver mis erradas plantas,
será dar nueva mancilla
a un anciano padre mío,
que otro bien, otra alegría
no tuvo, sino mirarse
en la clara luna limpia
de mi honor, que hoy, ¡desdichado!,
tan torpe mancha le eclipsa.
Si dejo, por su respeto
y mi temor afligida,
de volver a casa, dejo
abierto el paso a que digan
que fui cómplice en mi infamia;
y ciega e inadvertida
vengo a hacer de la inocencia,
acreedora a la malicia.
¡Qué mal hice, qué mal hice
de escaparme fugitiva
de mi hermano! ¿No valiera
más que su cólera altiva
me diera la muerte, cuando
llegó a ver la suerte mía?
Llamarle quiero, que vuelva
con saña más vengativa
y me dé muerte; confusas
voces el eco repita,
diciendo...
PEDRO CRESPO.
Vuelve a matarme;
serás piadoso homicida,
que no es piedad el dejar
a un desdichado con vida."
(Calderón de la Barca, "El alcalde de Zalamea", hacia 1636.)
"ISABEL.
Nunca amanezca a mis ojos
la luz hermosa del día,
porque a su sombra no tenga
vergüenza yo de mí misma.
¡Oh, tú, de tantas estrellas
primavera fugitiva,
no des lugar a la aurora,
que tu azul campaña pisa,
para que con risa y llanto
borre tu apacible vista,
o ya que ha de ser, que sea
con llanto, mas no con risa!
¡Deténte, oh mayor planeta,
más tiempo en la espuma fría
del mar! Deja que una vez
dilate la noche fría
su trémulo imperio; deja
que de tu deidad se diga,
atenta a mis ruegos, que es
voluntaria y no precisa.
¿Para qué quieres salir
a ver en la historia mía
la más enorme maldad,
la más fiera tiranía,
que en vergüenza de los hombres
quiere el cielo que se escriba?
Mas, ¡ay de mí!, que parece
que es fiera tu tiranía;
pues desde que te rogué
que te detuvieses, miran
mis ojos tu faz hermosa
descollarse por encima
de los montes. ¡Ay de mí,
que acosada y perseguida
de tantas penas, de tantas
ansias, de tantas impías
fortunas, contra mi honor
se han conjurado tus iras!
¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir?
Si a mi casa determinan
volver mis erradas plantas,
será dar nueva mancilla
a un anciano padre mío,
que otro bien, otra alegría
no tuvo, sino mirarse
en la clara luna limpia
de mi honor, que hoy, ¡desdichado!,
tan torpe mancha le eclipsa.
Si dejo, por su respeto
y mi temor afligida,
de volver a casa, dejo
abierto el paso a que digan
que fui cómplice en mi infamia;
y ciega e inadvertida
vengo a hacer de la inocencia,
acreedora a la malicia.
¡Qué mal hice, qué mal hice
de escaparme fugitiva
de mi hermano! ¿No valiera
más que su cólera altiva
me diera la muerte, cuando
llegó a ver la suerte mía?
Llamarle quiero, que vuelva
con saña más vengativa
y me dé muerte; confusas
voces el eco repita,
diciendo...
PEDRO CRESPO.
Vuelve a matarme;
serás piadoso homicida,
que no es piedad el dejar
a un desdichado con vida."
(Calderón de la Barca, "El alcalde de Zalamea", hacia 1636.)
Calderón de la Barca, "La dama duende" [1629]
Damas y galanes, riñas y amantes, el sempiterno honor, deber, virtud, mérito y heroismo, una famosa comedia de capa y espada calderoniana. El caballero, don Manuel, valeroso espadachín, se enamora de la dama fantasmal, doña Ángela, que vigilada su viudez, ha de burlar el marcaje férreo de sus hermanos, don Luis y don Juan, pasadizo oculto mediante, para alimentar las llamas de una nueva pasión: su talento audaz le posibilitará huir de la condena a una tediosa soledad. ¿Qué astucias conseguirán que doña Ángela huya de una absurda prisión cimentada en la moralidad? El ingenio de la confusión, acicate de la magia y del ensueño.
"DON MANUEL.
Como sombra se mostró,
fantástica su luz fue,
pero como cosa humana
se dejó tocar y ver.
Como mortal se temió,
receló como mujer,
como ilusión se deshizo,
como fantasma se fue;
si doy la rienda al discurso
no sé, ¡vive Dios!, no sé
ni qué tengo de dudar,
ni qué tengo de creer.
COSME.
Yo sí.
DON MANUEL.
¿Qué?
COSME.
Que es mujer diablo,
pues que novedad no es
-pues la mujer es demonio
todo el año- que una vez,
por desquitarse de tantas,
sea el demonio mujer."
(Pedro Calderón de la Barca, "La dama duende", 1629.)
"DON MANUEL.
Como sombra se mostró,
fantástica su luz fue,
pero como cosa humana
se dejó tocar y ver.
Como mortal se temió,
receló como mujer,
como ilusión se deshizo,
como fantasma se fue;
si doy la rienda al discurso
no sé, ¡vive Dios!, no sé
ni qué tengo de dudar,
ni qué tengo de creer.
COSME.
Yo sí.
DON MANUEL.
¿Qué?
COSME.
Que es mujer diablo,
pues que novedad no es
-pues la mujer es demonio
todo el año- que una vez,
por desquitarse de tantas,
sea el demonio mujer."
(Pedro Calderón de la Barca, "La dama duende", 1629.)
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