Hoy mi deriva dieciochesca me ha conducido hacia un curioso hallazgo: la "Epístola a Inarco" del prohombre patrio gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos, aka Jovino, una carta en octavas en respuesta a otra anterior de Leandro Fernández de Moratín, el que se esconde tras el sobrenombre de Inarco. Jovellanos, el más reputado de los Ilustrados españoles, un 'alma heroica y hermosísima', al decir del azote de herejes Menéndez Pelayo. ¿Escuchamos a un poeta del siglo XVIII o a un precoz apóstol del socialismo? ¿A un fervoroso pacifista del siglo XX o a un 'cándido progresista', como considera Gerardo Diego? Parece que Jovellanos revele su más caro y dorado sueño: la unión fraterna de todos los pueblos, la paz perpetua, la desaparición de la ambición y la guerra, la puesta en común de todo.
"Un solo pueblo entonces, una sola
y gran familia, unida por un solo
común idioma, habitará contenta
los indivisos términos del mundo.
No más los campos de inocente sangre
regados se verán, ni con horrendo
bramido, llamas y feroz tumulto
por la ambición frenética turbados.
Todo será común, que ni la tierra
con su sudor ablandará el colono
para un ingrato y orgulloso dueño,
ni ya, surcando tormentosos mares,
hambriento y despechado marinero
para un malvado, en bárbaras regiones,
buscará el oro, ni en ardientes fraguas,
o al banco atado, en sótanos hediondos,
le dará forma el mísero artesano.
Afán, reposo, pena y alegría,
todo será común; será el trabajo
pensión sagrada para todos; todos
su dulce fruto partirán contentos."
(Gaspar Melchor de Jovellanos, "Epístola a Inarco", 1796.)
viernes, 27 de noviembre de 2020
sábado, 21 de noviembre de 2020
Tengiz Abulazde, "Arrepentimiento" [1984]
jueves, 19 de noviembre de 2020
Philippe Fourastié, "La Banda Bonnot" [1968]
Por aquel entonces, a principios de la década de 1910, un joven Victor Serge, vinculado al diario "L'Anarchie", se lamentaba de las bandas ilegalistas,
'Anarquistas fuera de la ley disparaban contra la policía y se levantaban la tapa de los sesos. Otros, dominados antes de haberse disparado en la cabeza la última bala, iban a la guillotina burlándose. '¡Uno contra todos!' 'Peor para los amos, para los esclavos; ¡lo siento por mí!'. Yo reconocía en las noticias de los periódicos rostros entrevistos o conocidos, veía todo el movimiento fundado por [Albert] Libertad arrastrado en los bajos fondos, por una especie de vértigo, y nadie podía hacer nada, yo mismo no podía hacer nada'.
La Banda Bonnot fue célebre: Raymond la Science, Jules Bonnot, Octave Garnier, que se voló la tapa de los sesos antes de ser apresado, André Soudy, cuyas últimas palabras fueron 'hace frío, hasta la vista', o Élie Monnier,
"Objetivo: vencer a la formidable organización social. Sorprender. consternar.
Estrategia: la de la avispa contra el elefante. La picada en un lugar sensible. Golpe de mano rápido; acción relámpago que siembre el terror con el dolor inesperado que provoca, luego, aprovechando el pánico desatado, una retirada tan rápida como el ataque.
Medios: el arsenal inventado por la ciencia. Vehículos rápidos. Armas de tiro rápido. Sopletes perfeccionados.
Táctica: en período de preparación, camuflarse bajo nombres falsos en diversos escondites, que ni siquiera se dirían entre ellos para mayor prudencia; citas en lugares variados; no matas sino en caso de necesidad. Dar por sentado que cualquier resistencia del enemigo sería considerada como rebelión y bastaría para justificar el empleo de armas de fuego en legítima defensa.
Organización de las tropas: no habría jefe, era contrario a los principios. Se trataba de una asociación de individuos libres. Sin embargo, habría una función para cada uno de acuerdo con su personalidad. Un comisario político, Raymond. Un consejero militar, Bonnot. Lugartenientes: Garnier, por su vivacidad, su audacia y su agilidad; Carouy, por su solidez y su sangre fría ejemplares; Monnier, alias 'Simentoff', igualmente corajudo, magnífico agente de información, válido sobre todo para huir de Francia. En segundo plano, Metge, el cocinero, excelente ejecutivo, pero con tendencia a perder el control. Dieudonné, tal vez, si aceptaba. Valet habría sido un maravilloso elemento, si le hubiera interesado 'la recuperación individual', pero no era el caso. Soudy, era, sin dudas, utilizable: el pobre muchacho no tenía nada que perder. Lorulot, de ninguna manera: era un parlanchín fullero. De Kilbachich ni hablar."
(Bernard Thomas, "La Belle Époque de la banda de Bonnot", 2000.)
lunes, 16 de noviembre de 2020
Rodrigo Sorogoyen, "Antidisturbios" [2020]
He disfrutado viendo "Antidisturbios", la serie dirigida por Rodrigo Sorogoyen, que, vayan prevenidos, despliega una trama verosímil de la sistémica corrupción patria: brilla la infatigable labor detectivesca, como en un absorbente thriller político, de la inspectora de Asuntos Internos Laia Urquijo. El retrato benevolente de los miembros de una unidad de antidisturbios mueve a ingrata compasión, por su sudorosa posición de ejecutora de órdenes de dudosa legitimidad y su vital disfuncionalidad emponzoñada. Y claro que resulta ingrata la conexión con una brigada de la UIP: en las manifestaciones, desde tu lado, durante las intervenciones, les has visto, pertrechados, a sueldo e impunes, golpear con furia, abrir brechas, ensañarse caprichosamente, reventar ojos, practicar detenciones arbitrarias, colocar castigos desmedidos y sonreír sardónicamente.
sábado, 14 de noviembre de 2020
Olivier Assayas, "Carlos" [2010]
El venezolano Illich Ramírez es para algunos un legendario revolucionario internacionalista, y para otros un sanguinario mercenario terrorista. ¿Un carismático idealista de aire romántico o un asesino implacable de gatillo fácil? Esta miniserie de tres capítulos es una recreación apasionante de los episodios más emblemáticos de su vida: su compromiso como enlace del Frente Popular para la Liberación de Palestina, el secuestro de los ministros de la OPEP en Viena, etc. Una frenética representación de algunos conflictos que dominaban (dominan) el panorama internacional en la década de los 70 y 80. Carlos cumple cadena perpétua en una prisión francesa, sentencia que ha apelado en la corte parisina. Según he podido leer, a él le disgusta esta obra.
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